Propiedad intelectual (Intellectual Property)
Llamar «propiedad» a una idea no la convierte en tal. La propiedad requiere escasez: las ideas pueden compartirse sin pérdida para quien las originó. Restringir a otros el uso de sus propios recursos para reproducir un patrón es coacción, no protección. Las patentes, los derechos de autor y monopolios similares se conceden por la fuerza, crean escasez artificial y castigan el descubrimiento independiente. Recompensan a los abogados y a los ya establecidos, no a los creadores. La verdadera innovación se protege siendo el primero, siendo mejor y siendo digno de confianza, no amenazando a otros con violencia por usar sus propias mentes y materiales.